17 sept. 2013

Fiestas on fire

Después de casi diez días sin publicar nada nuevo (ahora sabéis por qué), volvemos para contaros nuestras experiencias durante las fiestas de Móstoles y Fuenlabrada. Si bien, algún lector (si es que hay alguno... ¿hola?) no conoce estos dos lugares, de todas formas le invitamos a que se quede porque vamos a hablar especialmente de los conciertos a los que asistimos. 

El miércoles dimos por comenzadas las fiestas. Corriendo (como casi siempre) nos dirigimos a la Plaza del Pradillo (en Móstoles) sobre las 22:00. Llegábamos tarde, por lo que me sentí realmente aliviada cuando oí la voz de Juan Perro cantando Reina zulú, ya que yo sabía que había muchas posibilidades de que aquel tema fuese con el que diese comienzo el concierto. Lo cierto es que tengo una pequeña pega, y es que en mi opinión empezó con canciones demasiado lentas... por suerte, Juan Perro y la Zarabanda no defraudó, y nos deleitó con algunos de sus temazos, como El cigarrito, No más lágrimas o Fonda de Dolores. Yo ya había visto a Santiago Auserón hace un tiempo en Alcalá de Henares y tenía ganas de volver a verlo. Creo que a todas nos gustó y disfrutamos con él (una compañera y yo un poco más, ya que conocíamos la mayoría de los temas). 
                                                                               

Seguidamente, y dejando que Juan Perro cantase un par de canciones más, decidimos marcharnos (a aquella hora, y dado a que el concierto se había alargado, nos perdimos los fuegos artificiales) al concierto de MClan... pero debido a ciertos contratiempos (como recoger nuestras provisiones de alcohol y demás) llegamos al concierto bastante tarde. Éste se llevó a cabo en el Parque Liana. Yo de lejos pude escuchar su famoso Llamando a la Tierra (cosa que me dio muchísima rabia, porque ésta y Defectos personales -que no llegué a oír, si es que la llegaron a tocar- son mis favoritas). El caso es que cuando llegamos tampoco nos situamos mal, y quedamos sorprendidas por el buen directo (y el atractivo del cantante, todo sea dicho... al menos de lejos). Fue en este momento cuando a mí me sorprendió una twittera reconociéndome... fue raro. Desde aquí le mando un saludo a @AnaCanton_s (que además me dijo que leía nuestro blog, ¡gracias!). 

Aquella noche la terminamos bailando como locas en la orquesta La jungla (a nosotras las discotecas móviles no nos van...), que tocaron temas como Bienvenidos, de Miguel Ríos, Marta, Guille y los demás de Amaral... de todo un poco y bien. 

Al día siguiente, después de cenar en casa de Jenny (esta vez todo con tranquilidad)... quedamos, compramos un par de botellas de tinto de verano y nos dirigimos de nuevo al Parque Liana a disfrutar del concierto de Chenoa. Yo en concreto llevo AÑOS queriendo verla en directo... así que sí, confieso que estaba muy entusiasmada. Y cuando fui viendo que me sabía todas (menos 3-4 canciones)... lo disfruté muchísimo más. Cantó éxitos como En tu cruz me clavaste, Soy lo que me das, Lo que te haría, Absurda Cenicienta (esta se la dedicó a todas las mujeres, mientras que la anterior a todos los hombres), Rutinas, Dónde estés, Encadenada a ti, El centro de mi amor, Quinta dimensión (perteneciente a su nuevo disco, que sale en unos días) y por último, Cuanto tú vas. Seguramente me olvido de alguna... pero éstas fueron algunos de los temas que interpretó.

No se vería ni aunque fuera Falete, pero bueno.

También el jueves terminamos la noche con la orquesta. Sin embargo, esta dejaba mucho que desear. Las canciones de siempre (que ya podían variar un poquito), unas Barbies Malibús cantando (tal vez los que cantaban eran sus pechos, porque casi no se les veía la cara) y vestidas de una manera "provocativa" (de tal forma que al bailar agachándose, pude comprobar que su alma era rosa con purpurina). Los tíos, creyendo que bailaban bien, se movían con actitud chulesca, dejando encima del escenario una visión patética en conjunto.

El viernes nos dejamos caer por las fiestas de Fuenlabrada. El ambiente fue mucho más agradable para mi gusto (supongo que las demás piensan igual). También influye el género musical del concierto. La gente fue muy simpática. Por cuestiones del destino (básicamente porque somos subnormales) nos olvidamos el hielo. Sin embargo, no tuvimos problemas para enfriar nuestras bebidas, ya que todos aquellos a los que pedimos nos ofrecieron de los suyos (¡gracias!).
Terminamos nuestras bebidas fuera, ya que no se podía entrar con ningún tipo de envase. Fue un espectáculo curioso, ya que al lado del paseo en el que estábamos se encontraba toda la gente que quería mear (ya que afuera no había baños). Por lo que mirando a nuestra izquierda, veíamos un montón de espaldas en medio del campo regando la poca vegetación de allí. Algo realmente siniestro.


Ya con el contentillo encima, entramos al recinto. Como pega diré que al ser el campo de arena, y estar todo el mundo botando, allí no se podía ni respirar. Volví a casa con tanto polvo en la nariz que bien podrían haberme confundido con Belén Esteban. Pero el concierto mereció la pena. No conocía muchas canciones de Barricada, pero estaban todos tan animados, que lo di todo igual. Y lo mismo puedo decir de nuestras compañeras (algunas sí que las conocía). Botamos, gritamos e incluso en un momento de locura, nos metimos en el "pogo" (por si alguien no lo sabe, es una concentración de gente donde te llueven leches). Nunca había estado en uno, fue una experiencia curiosa. Aún me duele la nariz. Pero hasta ahí se demostró la amabilidad de la gente. Caí al suelo y el chico que me tiró me ayudó a levantarme y me pidió disculpas.

Como crítica también, pondré los puestos de camisetas. Caras en exceso. Sé que siempre lo son, pero podrían estirarse un poco alguna vez y que una camiseta de tirantes no exceda los 6 euros.
No pongo los baños como algo malo porque están guarrísimos vayas donde vayas. Pero sí voy a proponer una cosa desde aquí: en mi opinión, son demasiado estrechos. Tienes que hacer equilibrios para no mearte encima, y eso contentillo es el doble de esfuerzo. Así que... ¡Exijo un baño dúplex!

Y así terminaron un año más de fiestas. Fuera lo que esperábamos o no, para bien o para mal, lo importante es que estuvimos en la mejor compañía. Que después de todo, es el objetivo fundamental de las fiestas.



Esme_Heartilly
&         
Jenny_crown

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